¿POR QUÉ DIOS NO RESPONDE MI ORACIÓN?
¿Por qué Dios no responde mi oración?
(36)
Pastor Henry Vivas (WhatsApp +505
8960 5699)
Es una gran bendición y un gran privilegio poder hablar, conversar,
comunicarnos con nuestro Padre Celestial a través de la oración, no obstante,
nuestras oraciones deben cumplir ciertas indicaciones que nos da la Biblia para
que el Señor las escuche, sean de su agrado y las responda.
Recitar monótonamente y de memoria el “Padre nuestro” de
(Mateo 6:9), no significa haber orado de manera adecuada, puesto que el “Padre
nuestro”, es solo una guía, un modelo, un patrón de oración. Orar es platicar
con Dios de forma natural, no mecánica. Nuestra oración desagrada a Dios:
1-Cuando oramos solo para que los demás nos vean.
(Mateo 6:5): "… aman el orar en pie en las sinagogas
y en las esquinas de las calles…”.
2-Cuando oramos repitiendo siempre lo mismo.
(Mateo 6:7): "Y orando no uséis vanas repeticiones (...)
piensan que por su palabrería…".
3-Cuando oramos llevando un estilo de vida de pecado.
(2 de Timoteo 2:19): "Apártese de iniquidad todo
aquel que invoca el nombre de Cristo".
4-Cuando oramos según nuestros deseos, y no conforme a la
Voluntad de Dios.
(1 de Juan 5:14): "... pedimos alguna cosa conforme
a su voluntad, él nos oye".
5-Cuando oramos solo por lo material, y no principalmente
por lo espiritual.
(Santiago 4:3): “Pedís y no recibís, porque pedís mal
para gastar en vuestros deleites”.
6-Cuando oramos dudando.
(Santiago 1:6): "Pero pida con fe no dudando
nada...".
7-Cuando oramos siendo desobedientes a la Palabra del
Señor.
(Juan 15:7): “Si permanecéis en mí y mis palabras
permanecen en vosotros, pedid todo...".
8-Cuando el hombre ora, pero maltrata a su esposa.
(1 de Pedro 3:7): "… maridos, igualmente vivid con
ellas sabiamente dando honor a la mujer…”.
9-Cuando oramos, pero
a la vez pecamos a propósito, sin temor a Dios.
(Juan 9:31): “… Dios no oye a los pecadores, pero si
alguno es temeroso de Dios...".
10-Cuando oramos sin pasión, de vez en cuando.
(1 de Tesalonicenses 5:17): "Orad sin cesar".
11-Cuando oramos con odio, sed de venganza, rencor o
resentimientos.
(1 de Timoteo 2:8): "… oren en todo lugar,
levantando manos santas sin ira ni contienda".
12-Cuando oramos con impaciencia. Dios responde en su
Tiempo.
(Filipenses 4:6): “Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones…”.
Comentarios
Publicar un comentario