LA ORACIÓN DE INTERCESIÓN
"La
oración de intercesión" (30)
Pastor
Henry Vivas (WhatsApp +505 8960 5699)
Uno de los actos más hermosos de
amor al prójimo es la oración de intercesión, la cual consiste en comunicarnos
con Dios completamente dispuestos a clamar, por ejemplo, por las personas que
aún no han conocido a Cristo, o por alguien que esté atravesando momentos
difíciles.
Es importante señalar que la
intercesión solo se puede hacer mientras estamos vivos, y únicamente por
personas que están vivas. Es decir, un muerto no tiene poder alguno para
interceder por los vivos, ni tampoco los vivos tienen facultad de interceder
por los muertos.
Un intercesor es una especie de
mediador, árbitro, abogado. Los cristianos tenemos que interceder ante Dios por
nuestras familias, nuestras naciones, por toda autoridad emanada de un
Gobierno, por las almas que vagan perdidas por el mundo sin Cristo, por la
Iglesia, por la paz en Israel, etc.
(Salmos 122:6): "Pedid por
la paz de Jerusalén sean prosperados los que te aman". La mayoría de veces
cuando oramos, lo hacemos únicamente por nosotros y nuestras necesidades, sin
embargo, la Biblia nos insta a hacer oraciones de intercesión más allá de
nuestro ámbito personal.
(1 de Timoteo 2:1-2):
"Exhorto ante todo a que se hagan rogativas, oraciones, peticiones y
acciones de gracias por todos los hombres; por los reyes y por todos los que
están en eminencia...". El Espíritu Santo también intercede por los hijos
de Dios como nos informa (Romanos 8:26-27).
Hay quienes erróneamente creen
que la intercesión pertenece a un grupo selecto de personas “ungidas”, y muchos
hasta crean “ministerios de intercesión”, pero la verdad es que todos los
cristianos estamos llamados a interceder los unos por los otros. (Gálatas 6:2).
No hay "unciones
especiales" para interceder, pues todo cristiano fiel y obediente a Dios
tiene al Espíritu Santo y la Unción del Santo: (1 de Corintios 12:13), (1 de
Juan 2:20). Así como el Espíritu Santo intercede por nosotros: (Romanos 8:26),
también nosotros debemos interceder por los demás.
Interceder solo por nosotros o
por quienes amamos, es egoísmo. Negarnos a interceder por los perdidos es
pecado, según lo dicho por el profeta Samuel al pueblo duro y rebelde: (1 de
Samuel 12:23): “Así que, lejos sea de mí que peque yo contra el Señor cesando
de rogar por vosotros...".
Cuando Dios se disponía a
destruir las ciudades de Sodoma y Gomorra por la escandalosa proliferación del
pecado, Abraham ejerció una intercesión perseverante. (Génesis 18:23): "Y
se acercó Abraham y dijo: ¿Destruirás también al justo con el impío? Algunos
ejemplos de oración intercesora:
1-Jesús intercediendo por sus
asesinos. (Lucas 23:34): "Y Jesús decía: Padre, perdónalos…”
2-Daniel intercediendo por su
nación. (Daniel 9:3): "Y volví mi rostro a Dios el Señor...".
3-Pablo intercediendo por sus
hermanos en Cristo. (Colosenses 1:9): "... no cesamos de orar...".
4-Moisés intercediendo por el
pueblo. (Éxodo 32:11): "Oh Dios ¿por qué se encenderá...?"
5-Samuel intercediendo por Saúl.
(1 de Samuel 15:11): "Y se apesadumbró Samuel y clamó…".
En suma, debemos interceder no solo por nuestras peticiones y por quienes amamos y conocemos, sino también por todos los que no conocemos y viven en la oscuridad sin Cristo, pues la oración mueve la Mano Poderosa de Dios. (Santiago 5:16): "La oración eficaz del justo puede mucho".
Comentarios
Publicar un comentario