PERFIL DEL CRISTIANO INMADURO
"Perfil del cristiano
inmaduro" (29)
Pastor Henry Vivas (WhatsApp +505
8960 5699)
(1 de Corintios 3:1): "De manera que yo hermanos no
pude hablaros como a espirituales…”. Esta carta del apóstol Pablo a la iglesia
de Corinto, retrata a cristianos inmaduros de su época, pero también hoy
existen en nuestras iglesias. En líneas generales un cristiano inmaduro se
conoce porque:
1-Es inestable en todo. Una de las señales visibles de
una persona inmadura es la inestabilidad en su manera de pensar y en todo lo
que emprende, es decir, nunca termina lo que se propone. (Santiago 1:8): “El
hombre de doble ánimo es inconstante en todos sus caminos”.
2-No escucha y no deja hablar. Cuando comete alguna
falta, por lo general la persona inmadura no deja hablar a su interlocutor, no
escucha razones, ni exhortación, consejos. (Santiago 1:19): "Por esto mis
amados hermanos, todo hombre sea pronto para oír, tardo para hablar, tardo para
airarse...".
3-Siempre cree tener la razón. El inmaduro espiritual
piensa que la razón siempre está de su lado y cuando no le creen, es capaz de
montar todo un teatro dramático para hacerse más creíble, hasta llora y se
victimiza. (Proverbios 3:7): “No seas sabio en tu propia opinión, teme a Dios...”.
4-Es emocionalista. El cristiano inmaduro un día está
eufórico y otro día con el ánimo decaído, no hay firmeza en sus decisiones, se
deja llevar por las emociones del momento. Promete, promete y no cumple.
(Eclesiastés 5:4): "Cuando a Dios haces promesa, no tardes en
cumplirla...".
5-Al menor problema deja de congregarse. A la persona
inmadura hay que ir a buscarla hasta su casa, porque deja de llegar a la
iglesia por un pequeño problema. Cualquier situación difícil la derrumba.
(Salmos 125:1): “Los que confían en Dios son como el monte de Sion que no se
mueve...".
6-Es hipersensible, pues de todo se ofende. Hay que
tratarlo con "pinzas". Por ejemplo, si involuntariamente otro hermano
en la iglesia no lo saludó, es motivo suficiente para que se sienta mal. (1 de
Corintios 13:11): “Cuando yo era niño hablaba como niño, pensaba como
niño...".
7-Cree que solo con ir al culto ya está bien con Dios.
Hay unos que creen que, con solo congregarse, aunque no tengan una relación
personal e íntima con el Señor, ya cumplieron, ya están bien con el Señor.
(Marcos 12:30): "Y amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón y con toda
tu alma...".
8-Es una "isla", casi no le habla a nadie. Se
aísla de sus hermanos en la fe, casi no participa en nada, según él para no
meterse en problemas, pero en realidad es un ser insociable. (Colosenses 3:13):
"... soportándoos unos a otros y perdonándoos unos a otros si alguno
tuviere queja…".
9-Hace las cosas solo para que los demás lo vean. Otro
tipo de creyente inmaduro es el que cuando participa en alguna actividad, busca
cómo hacerse notar para que los demás lo vean, no lo hace para Dios.
(Colosenses 3:23): "Y todo lo que hagáis hacedlo de corazón como para el
Señor...".
10-No sabe discernir entre lo bueno y lo malo. Es fácil
de engañar. Cambia de opinión rápidamente, sus convicciones, si acaso las
tiene, son débiles, sin raíces, es llevado por cualquier viento de doctrina, es
manipulable, sin criterio propio. (Efesios 4:14): "... para que ya no
seamos niños fluctuantes...".
11-Tiene mal testimonio. Definitivamente no podía ser de otra manera. Tiene mal testimonio porque, por ejemplo, no se “cuida” la boca, cualquier problema lo divulga y habla mal de todos. (Proverbios 13:3): "El que guarda su boca guarda su alma...". Oremos por los cristianos inmaduros.
Comentarios
Publicar un comentario