¿POR QUÉ ME FUI DE LA IGLESIA?
¿Por qué me fui de la iglesia? (40)
Pastor Henry Vivas (WhatsApp +505
8960 5699)
Son muchos los argumentos para dejar de asistir a una
iglesia, irse a otra, o, en el peor de los casos, volver al mundo. Mención
aparte merecen los “cabritos” que saltan en busca de la iglesia perfecta,
misión imposible, porque la Iglesia está compuesta por seres humanos, por
tanto, imperfectos.
Aquí abordamos solo la mala labor del Pastor, pero también
hay ovejas que tienen su cuota de culpa. Es bueno recordar que la Iglesia no es
un edificio, sino el Cuerpo de Cristo, obreros con la mirada puesta en el Dios
que nunca falla. Argumentos para irse de una iglesia por culpa del Pastor:
1-Desinterés del Pastor por las ovejas. Un buen Pastor está
pendiente de sus ovejas. Es amigo en las buenas y malas, consejero y confidente.
(Ezequiel 34:2). Abogado defensor, arquitecto para ayudar a construir hogares y
hasta payaso para reír, aunque tenga problemas en su vida personal.
2-Por Pastores sin compasión por las almas perdidas. Muchos
Pastores olvidan de dónde Dios los sacó, y cuando una persona lastimada llega a
la iglesia, en vez de acogerla con amor la hieren con sus duros sermones. La
Iglesia es como un hospital. Jesús tuvo compasión de la gente: (Mateo 9:36).
3-Por Pastores asalariados. Estos esperan algo a cambio, pues
ven el pastorado como una actividad lucrativa por la cual no tienen vocación ni
sienten pasión. No tienen llamado de Dios porque se pusieron solos, o los
pusieron. Agradan a la gente con mensajes que no incomodan. (Juan 10:12).
4-Por Pastores que viven en pecado o toleran el pecado. Muchos
se van por la promiscuidad sexual del Pastor. También por Pastores que
continúan dando privilegios a alguien que ha cometido algún pecado grave, pero
no lo bajan del Altar porque tiene influencia económica. (Isaías 56:10).
5-Por Pastores mal preparados. Hay quienes se van porque
sienten un vacío en la prédica o enseñanza del Pastor y descubren que no tiene
formación teológica. Según (1 de Timoteo 3:2), y (1 de Timoteo 3:6), el Pastor
debe ser apto para enseñar y no un neófito, o sea, reciente en el Evangelio.
6-Por Pastores que lastiman desde el púlpito. Hay
Pastores sin discernimiento para predicar. Son toscos y groseros. Tal vez saben
de alguna situación delicada, pero en vez de abordarla sabiamente de manera personal,
desde el púlpito predican con veneno y con un "látigo" en la boca.
(Gálatas 6:1).
7-Por Pastores con favoritismo. Para desempeñar mejor su
trabajo, el Pastor debe contar con gente de confianza, pero hay unos que
marginan a las personas. Un Pastor debe de ser accesible a toda la congregación
y esforzarse por relacionarse con todos sin distinción. (Santiago 2:2).
8-Por Pastores que ven a la iglesia como un negocio. Hay
personas que se van porque para todo le piden dinero más allá de lo establecido
bíblicamente como son los diezmos y ofrendas. Existen Pastores a quienes lo
único que los mueve no es el amor a las almas, sino al dinero. (2 Pedro 2:3).
9-Por Pastores que ven a la iglesia como escalera para su
gloria personal. Hay Pastores más activos en las redes sociales que en la
iglesia, en la cual solo se relacionan con algunos y no viven lo que predican
en las redes donde están más interesados en conseguir "likes" y fama.
(Mateo 8:4).
10-Por Pastores legalistas religiosos. Hay quienes se van porque quizás cometieron una falta, pero la sanción es muy pesada. La Ley decía que la mujer adúltera debía morir apedreada, sin embargo, Cristo la perdonó: (Juan 8). Un buen Pastor da una segunda oportunidad, según la falta cometida.
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