¿POR QUÉ NO PUEDO ORAR?

¿Por qué no puedo orar? (42)

Pastor Henry Vivas (WhatsApp +505 8960 5699)

La oración es pasión. Si orar no te apasiona, entonces lo estás haciendo fríamente y por rutina. ¿Por qué no puedo orar, aunque quiera, o por qué ya no oro con la misma intensidad de antes? En la vida devocional de todo cristiano, sin duda, la prioridad número uno de todas es la oración.

La oración se debe hacer con fe: (Santiago 1:6), en el Nombre de Jesús: (Juan 16:23) y confiando en el Poder del Espíritu Santo: (Romanos 8:26). Oramos al Padre a través del Hijo y por el Poder del Espíritu Santo. La oración es la "línea telefónica" que nos "conecta" con el Cielo.

De ninguna manera tiene que ser un ritual monótono, aburrido, sino algo libre y espontáneo. No hay esquemas, podemos hacer la oración con el pensamiento o en voz alta, pero lo ideal es de rodillas, humillados por completo ante Dios. (Mateo 6:6). ¿Por qué no puedo orar?

1-Por haber dejado el primer amor. Con los años, la buena relación con Dios se vino enfriando por falta de oración hasta caer en una situación igual a un matrimonio de apariencias. No hay intimidad con Dios, pues la costumbre y la rutina apagaron la llama del primer amor. (Apocalipsis 2:4).

2-Por los problemas diarios. Los problemas pueden hacer que descuidemos la oración, ya que cuando no miramos una salida perdemos la fe, y olvidamos que Dios es más grande que cualquier problema. Que es a Él a quien vamos a recurrir, pero nos alejamos y dejamos de orar. (Mateo 11:28).

3-Por las distracciones adictivas, esclavizantes y enajenantes. Generalmente, antes era la televisión y el cine. Hoy el gran estorbo para orar, y de todo lo relacionado con las cosas Dios, es el celular. No está mal usarlo, sino que ya no se ora por estar distraídos en las redes sociales. (1 Corintios 10:23).

4-Por tener relaciones de yugo desigual. El yugo desigual: (2 de Corintios 6:14), aplica no solo al matrimonio, sino a todo lo que forma nexos difíciles de romper como noviazgo, amistades, negocios, etc. Una relación de yugo desigual anula el deseo de orar por la mala influencia que ejerce.

5-Por subestimar el poder de la oración. La oración tiene mucho poder, porque va dirigida al Dios Todopoderoso que hizo el Universo, pero hay quienes la subestiman por falta de fe. No creen que Dios puede responder sus peticiones y solo creen en lo que ven. (2 de Corintios 5:7).

6-Por cansancio físico o mental. Dios creó al ser humano de forma tal, que para poder funcionar tiene que comer y dormir bien. Una persona agotada física o mentalmente nunca podrá orar con todas sus fuerzas. El profeta Elías, en un momento difícil, perdió toda su vitalidad. (1 de Reyes 19:7-8).

7-Por no saber orar. Muchos no oran porque no saben cómo. Orar no es rezar religiosamente, sino hablar con el Señor espontáneamente. Primero lo alabas, pides perdón por tus pecados, expones tus necesidades e intercedes por otros. La oración se concluye en el Nombre de Jesús: (Juan 14:13).

8-Por sentirnos indignos creyendo que Dios no nos oye. No esperes estar "limpio" para ir a Dios en oración. A Él le agrada la oración sincera que brota de un corazón contrito (triste) y humillado: (Salmos 51). Él nos perdona, siempre y cuando no abusemos de su Gracia y Misericordia. (Gálatas 5:1).

9-Por el afán de la vida. Por nuestras ocupaciones diarias, incluso en la Obra de Dios, dejamos de orar y ya no apartamos un tiempo especial para hablar con el Padre. La Biblia nos da el ejemplo de Marta, a quien Jesús exhortó para que lo atendiera primero a Él. (Lucas 10:41), (Mateo 6:33).

Comentarios

Entradas más populares de este blog

EL CELO POR LA CASA DE DIOS

DIOS TE SACARÁ DEL FOSO DE LA PRUEBA

CAÍN Y ABEL EN LA IGLESIA