FUEGO EXTRAÑO EN TU ALTAR

"Fuego extraño en tu altar" (68)

Pastor Henry Vivas (WhatsApp +505 8960 5699)

Nadab y Abiú fueron dos hijos de Aarón que tuvieron el privilegio de ser sacerdotes de Israel como su padre. No eran cualquier cosa. En (Éxodo 24) se lee que ocuparon un lugar prominente entre los príncipes de Israel, sin embargo, pese a su alta investidura, murieron por desobedecer a Dios.

(Levítico 10:2): "Y salió fuego de delante de Dios y los quemó y murieron...". Importante lección para el liderazgo cristiano, pues a quienes primero Dios pide cuentas es a los líderes, las cabezas, los cuales, en caso de negligencia, podrían ser castigados por el Señor con una disciplina ejemplar.

Un rápido repaso por la vida de Aarón, nos permitirá saber que él no fue un padre en quien sus hijos vieran un modelo o un buen ejemplo a seguir. Aarón fue sumamente débil de carácter cuando se dejó manipular por el pueblo para hacer un becerro de oro: (Éxodo 32).

Además, Aarón se sumó a María para murmurar de su hermano Moisés cuestionando su liderazgo. Tal temeridad hizo que Dios castigara a María con lepra por haber estado en contra de la designación que Dios hizo de Moisés. Una de las cosas que el Señor condena es la murmuración: (Números 12).

Dice el primer versículo de (Levítico 10), que cada uno de los hijos de Aarón, Nadab y Abiú, tomó su incensario y ofreció fuego extraño que Dios nunca les mandó. En otras palabras, hicieron las cosas a su manera, de forma irrespetuosa, actuando como ellos querían, y no como Dios ordenó.

Hoy también existen personas que actúan como Nadab y Abiú. De vez en cuando los oímos decir: "A mí nadie me manda", "Yo hago las cosas como quiero". "Yo amo a Dios, pero a mi manera", obviando que para seguir a Cristo tenemos que negarnos a nosotros mismos: (Lucas 9:23).

(Gálatas 2:20): "... ya no vivo yo, mas Cristo vive en mi...". Hay fuego extraño en la iglesia cuando el Pastor como cabeza (Aarón), no pone orden y permite que los líderes o cualquier otra persona participen del Altar, a sabiendas que andan en pecado que atenta contra la santidad que Dios exige.

(Hebreos 12:14): "Seguid la paz con todos y la santidad, sin la cual nadie verá al Señor". Quizás Nadab y Abiú actuaron bajo la influencia de bebidas alcohólicas como vino o sidra, en estado de ebriedad, violando la Orden de Dios cuando los sacerdotes entraran al Tabernáculo: (Levítico 10:9).

Muchos son los ebrios espirituales que hoy ofrecen fuego extraño en las cosas de Dios y en sus vidas. Tienen la mirada turbia, borrosa, como cualquier persona alcoholizada, y eso les impide ver los asuntos sagrados con claridad, así como carecer de un buen discernimiento espiritual.

La Orden de Dios de no tomar vino ni sidra era para que los sacerdotes de Israel supieran discernir entre lo santo y lo profano, entre lo inmundo y lo limpio. El ebrio espiritual, a lo santo le llama profano, y a lo profano le llama santo, a lo inmundo llama limpio, y a lo limpio llama inmundo.

(Levítico 10:10): "... para poder discernir entre lo santo y lo profano y entre lo inmundo y lo limpio...". Ofrecemos fuego extraño al llevar una vida desordenada no acorde a la Voluntad de Dios. En (Gálatas 3:3) el apóstol Pablo dice: “¿Habiendo comenzado por el Espíritu ahora vais a acabar por la carne?” 

En suma, hay fuego extraño cuando nuestro corazón se llena de toda obra de la carne como odio, adulterio, fornicación: (Gálatas 5:19). Cuando justificamos nuestras debilidades y no hacemos mucho o nada por cambiar. (Romanos 12:1): "... que presentéis vuestros cuerpos en sacrificio vivo...".

Comentarios

Entradas más populares de este blog

EL CELO POR LA CASA DE DIOS

DIOS TE SACARÁ DEL FOSO DE LA PRUEBA

CAÍN Y ABEL EN LA IGLESIA