TOMANDO FORTALEZAS EN EL NOMBRE DE JESÚS

"Tomando fortalezas en el Nombre de Jesús" (72)

Pastor Henry Vivas (WhatsApp: +505 8960 5699)

Bosquejo sencillo para predicar: (Texto base, tema, título, introducción, aplicación, conclusión)

Texto base: (2 de Samuel 5:6-9)

El texto base es el punto de partida para desarrollar la predicación de la Palabra

Tema: "David toma la fortaleza de Sion"

Con un tema se sabrá de qué vamos a predicar y cubre el mensaje en general

Título: "Tomando fortalezas en el Nombre de Jesús"

El título es lo específico del mensaje y debe atrapar la atención de las personas

Introducción: ¿Cómo? ¿Cuándo? ¿Dónde? ¿Por qué? ¿Para qué? ¿Quién? ¿Quiénes? La introducción es el contexto de la época del texto, es decir, lo que existía antes y después del texto. El contexto puede ser literario, histórico, cultural, político, social, religioso, etc.

La jebusea era una tribu asentada en Jerusalén cuyos integrantes descendían de Cam, hijo de Noé. Cuando David iba a tomar la fortaleza de Sion, los jebuseos se opusieron con una jactancia de invencibilidad, típico de los hijos del diablo haciendo creer que nunca podrán ser derrotados.

David venía de pelear mil batallas, era hombre curtido en la guerra, había escapado exitosamente con la Ayuda de Dios de ejércitos enteros al mando de Saúl, quien lo perseguía ferozmente para matarlo. David ya era rey, pero le faltaba tomar la aparentemente inexpugnable fortaleza de Sion.

Pero David no prestó oídos a las amenazas de los jebuseos. Con decisión y valentía tomó la fortaleza de Sion echando fuera a la bravucona tribu, seguramente con la misma seguridad que tuvo para enfrentar y derrotar al gigante Goliat, y salir airoso en todas sus batallas: (1 de Samuel 17).

Aplicación: ¿De qué manera habla este pasaje bíblico a nuestras vidas?

Aplicado al ámbito espiritual, hay una o varias fortalezas en poder del enemigo que aún no hemos podido tomar, ya sea porque nos sentimos cómodos con esas áreas que no queremos entregar a Dios, o porque lo hemos intentado varias veces y como hemos fracasado, nos resignamos.

Hablamos de ataduras que con el tiempo se han convertido en fortalezas que, a nuestro parecer, se miran inconquistables, tales como adulterio, fornicación, pornografía, etc. Pero la buena noticia es que con Cristo tenemos poder y autoridad para tomar cualquier fortaleza: (Mateo 16:17).

Dice la Biblia en el libro de (2 de Samuel 5:6), que los jebuseos le dijeron a David: "Tú no entrarás acá". Parafraseando, la arrogante tribu le dijo algo así como: "No nos importa quien seas tú", "No nos importan tus victorias", "Esta fortaleza es nuestra y no te vamos a dejar entrar".

Así el enemigo ataca nuestra mente para decir, por ejemplo: "No me importa que estés tratando de seguir a Cristo", "No me interesa que sirvas a Dios", "No me importa quien seas tú ahora", "Esta fortaleza es mía y aquí no puedes hacer nada, porque esa área de tu vida es de mi propiedad".

Hay quienes llevan años militando en el Evangelio, tienen cargos de importancia en la iglesia, poseen una buena reputación ante la gente, sin embargo, nadie sabe que dentro de ellos hay una fortaleza en poder del diablo y sus demonios que no ha podido ser desalojada.

"Los ciegos y los cojos te echarán", le dijeron los jebuseos al rey en tono de burla, subestimando así al Dios Todopoderoso de David que es el mismo Dios nuestro. No hagas caso cuando el diablo te diga: "De nada te sirve ser cristiano", "Volverás a caer", "Eres un cobarde, nunca lo lograrás".

Conclusión: Un breve repaso de toda la prédica haciendo énfasis en el tema y en el título 

No oigas la voz de Satanás que te dice que no podrás tomar esa fortaleza de tu vida que por ahora él controla. Tú solo no tienes poder para desalojar al enemigo. Solo con Cristo puedes romper toda maldición. No hay fortaleza que no puedas tomar, pero solo en el Nombre de Jesús: (Juan 8:36).

En la guerra espiritual es indispensable y necesario cuidar nuestra mente, es por ello que debemos obedecer a Dios cuando en su Palabra nos llama a vivir una vida en santidad por dentro y por fuera, cuidando lo que ven nuestros ojos, lo que oyen nuestros oídos, lo que habla nuestra boca, etc.

(2 de Corintios 10:4-5): "... porque las armas de nuestra milicia no son carnales, sino poderosas en Dios para la destrucción de fortalezas derribando argumentos y toda altivez que se levanta...". Es menester cambiar de forma de pensar para dar paso a ideas acordes con la vida nueva en Jesús.

Comentarios

Entradas más populares de este blog

EL CELO POR LA CASA DE DIOS

DIOS TE SACARÁ DEL FOSO DE LA PRUEBA

CAÍN Y ABEL EN LA IGLESIA