SIN TOMAR TU CRUZ NO PUEDES SEGUIR A JESÚS

"Sin tomar tu cruz, no puedes seguir a Jesús" (84)

Pastor Henry Vivas (WhatsApp +505 8960 5699)

En el habla popular es común escuchar cómo pierde su verdadero significado la frase de Jesús: "Cada quien tome su cruz y sígame", pues lo interpretan como la obligación de soportar heroicamente y con estoicismo las dificultades propias. Por ejemplo, un enfermo dice: "Esta enfermedad es mi cruz".

Pero lo que en realidad significa la famosa frase es que cada quien cargue su cruz, pero por la Causa de Cristo, y no por enfrentar problemas personales. Es anular por completo nuestro yo, es saber hasta dónde estamos dispuestos a llegar por Él, y el precio a pagar por ir tras Él. (Mateo 16:24).

Hay millones con etiqueta de cristianos, pero es una mínima cantidad la que toma su cruz para seguir a Cristo. La mayoría vive un evangelio cómodo, a su gusto e intereses, sin un compromiso serio con Dios. (Mateo 7:21): "No todo el que me dice Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos…”.

“Cada quien tome su cruz y sígame”, es pagar un precio sufriendo humillaciones. Por increíble que parezca, es recibir con gozo el ser víctima de burlas y desprecios, incluso de amistades o familiares que no comprenden nuestra conversión a Cristo y el anhelo de ir en pos de Él. (Hechos 5:41).

Negarnos a nosotros mismos es crucificar esas áreas en las que aún hay contaminación de pecado. Es "matar" al viejo hombre para dar paso a una nueva criatura: (2 de Corintios 5:17). En (Mateo 8:18), vemos a dos hombres dispuestos a seguir a Jesús, pero ambos desistieron.

Uno de ellos quizás estaba acostumbrado a una vida fácil, y el segundo tenía sus prioridades. El joven rico no quiso seguir a Cristo por amor a su dinero: (Marcos 10:17). Es difícil, pero no imposible seguir a Jesús, sobre todo hoy que predomina el pecado como en los días de Noé: (Lucas 17:26).

No es fácil ser cristiano en un mundo donde serlo equivale a ser visto como alguien raro, ridículo, desfasado, anticuado, obsoleto, pasado de moda, desadaptado social, marginal, etc. Realmente es fácil decir que somos cristianos, lo difícil, (pero para el falso cristiano), es vivirlo y demostrarlo.

Dios solo está en la boca de muchos, porque no renuncian a las cosas del mundo. (Mateo 15:8): "Este pueblo de labios me honra…". Sin tomar nuestra cruz no podemos seguir a Cristo, ya que se trata de hacerlo a su manera y no a la nuestra. (Gálatas 2:20): "… ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí...".

Si queremos seguir a Cristo, hay que dejar que sea Él quien haga los cambios que considere necesarios. En sus Manos seremos ese barro dispuesto a ser moldeado por el Gran Alfarero que con Amor nos irá guiando hasta llegar a ser un varón perfecto: (maduro, íntegro), en Cristo. (Efesios 4:13). 

Debemos cortar nexos con amistades contaminantes y pseudo cristianas que tienen una doble vida. No participar del pecado que antes practicábamos con nuestra familia o amigos. (Lucas 14:26): "Si alguno viene a mí y no aborrece a su padre y madre y mujer e hijos (...) no puede ser mi discípulo".

No se trata de odiar a nadie, sino apartarnos de su pecado. Tomar tu cruz, negarte a ti mismo y seguir a Cristo, es dejar ese trabajo sucio que te reporta dinero o perder tu "fama" de mujeriego. Cuando se ama verdaderamente a Jesús es fácil seguirlo. (Mateo 11:30): “Mi yugo es fácil y ligera mi carga”.

En suma, la frase de Jesús en (Mateo 16:24): “Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, y tome su cruz y sígame”, significa estar dispuesto a morir con el fin de seguir a Cristo. Es morir a sí mismo. Es un llamado a la entrega absoluta, completa, total. Es todo o nada.

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