DEJA QUE LOS MUERTOS ENTIERREN A SUS MUERTOS

“Deja que los muertos entierren a sus muertos" (89)

Pastor Henry Vivas (WhatsApp +505 8960 5699)

En el contexto de este pasaje de la vida de Jesús, el Señor habla con dos hombres que hoy representan a dos tipos de cristianos. El primero, al acomodado que no quiere pagar un precio por seguir a Cristo, todo lo quiere fácil. Y el segundo, al individualista, cuya prioridad son sus cosas. (Mateo 8:22).

Es cierto que, en la Cruz, Jesús ya pagó un precio altísimo de dolor, sangre y muerte para darnos salvación y vida eterna, sin embargo, nosotros también debemos pagar un pequeño precio, pero por seguirlo y padecer por su Causa, así como nos lo confirma Él mismo en (Mateo 16:24).

(Mateo 16:24): "Jesús dijo a sus discípulos: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo y tome su cruz y sígame". Negarnos a nosotros mismos y tomar nuestra cruz significa en términos prácticos, que ya no le damos gusto al "yo", al "ego", pues ahora Cristo gobierna nuestras vidas.

Quiere decir preferir a Cristo por encima de amistades e incluso familiares que ahora nos rechazan por ser cristianos. Es ir en contra de la corriente del mundo para marcar una notable diferencia. (Mateo 5:11): "Bienaventurados sois cuando por mi causa os vituperen y os persigan".

Para quien ama a Cristo, es difícil pero no imposible seguirlo. No es fácil ser blanco de críticas y hasta amenazas de muerte por predicar el Evangelio. No obstante, cuando el deseo de seguirlo brota de un corazón agradecido por habernos sacado de las tinieblas, Él mismo nos da fuerzas para seguirlo.

(Mateo 28:20): "Yo estoy con vosotros todos los días hasta el fin del mundo". El primer hombre le dijo a Jesús: "Te seguiré adonde quiera que vayas", tal vez pensando que, por ser un escriba, el Señor le daría un lugar especial, prominente, y no tendría que escalar en el Ministerio del Señor desde abajo.

Pero este hombre se decepcionó al saber que ir en pos de Cristo no implica tener privilegios, lujos, primeros lugares. Igual pasa hoy cuando muchos actúan movidos solo por emoción, quizás motivados por el discurso de un predicador que únicamente les habló de dinero, prosperidad y cosas bonitas.

Sin embargo, con el correr del tiempo se apartan al descubrir lo que cuesta seguir a Cristo como dice la parábola del sembrador en (Mateo 13).  El segundo hombre le pidió que antes de seguirlo lo dejara enterrar primero a su padre, lo cual no significa que el padre del hombre había muerto a esa hora.

No fue que un Jesús insensible se lo impidió. Lo que quiso decir el hombre es que esperaría a que su padre muriera para poder seguir a Cristo. Acá la enseñanza pone de relieve a quien siempre utiliza un pretexto para no hacer la Voluntad de Dios y coloca en orden de prioridades sus cosas personales.

“Primero lo mío y después, si queda tiempo, lo de Dios”, "Estoy joven”, “Ya estoy viejo", "No tengo tiempo", "Tengo que trabajar", "Los estudios me absorben todo el día", "Salgo cansado del trabajo", en fin, son muchas las excusas para no seguir a Cristo y servirle como Él se lo merece.

Se le llama "procrastinación" al mal hábito de retrasar las cosas realmente importantes, o dejar para mañana lo que se puede hacer hoy. "Deja que los muertos entierren a sus muertos", obviamente es algo imposible. Se trata de que los muertos espirituales sigan mezclados entre ellos mismos.

Los muertos espirituales son como "zombis" que aparentemente están vivos, pero ya han muerto, incluso en las iglesias. (Apocalipsis 3:1): "Escribe al ángel de la iglesia en Sardis: El que tiene los siete espíritus de Dios (...) Yo conozco tus obras, que tienes nombre de que vives y estás muerto".

Comentarios

Entradas más populares de este blog

EL CELO POR LA CASA DE DIOS

DIOS TE SACARÁ DEL FOSO DE LA PRUEBA

CAÍN Y ABEL EN LA IGLESIA