CRISTIANOS ATADOS A EGIPTO
"Cristianos
esclavizados al pasado" (93)
Pastor Henry Vivas
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En tan solo unos cuantos días de haber salido de
Egipto, Israel olvidó sus más de 400 años de esclavitud al quejarse de las
duras condiciones del desierto, algo que sería pasajero, porque el Plan de Dios
era llevarlos a la Tierra Prometida en un corto tiempo y no en 40 años por su
rebeldía. (Números 11:5).
Haciendo un paralelismo con aquella situación, un
cristiano con mentalidad esclavizada añora el mundo que un día dejó, y así como
Israel, cuando hay problemas, en vez de pedir fuerzas a Dios, murmura y se queja,
porque rápidamente olvida las bendiciones que Dios le da todos los días.
Su Amor y Misericordia lo vemos expresado en cada
amanecer con un Sol radiante, lluvia que produce comida para buenos y malos:
(Mateo 5:45). Además, un perdón renovado a diario: (Lamentaciones 3:22-23), pero,
ante todo, habernos dado a su Hijo para obtener salvación y vida eterna.
En la Biblia hay casos de gente malagradecida con
Dios, siendo quizás el más emblemático el de los diez leprosos que Jesús sanó:
(Lucas 17:11), y solo uno dio gracias. Y, por supuesto, Israel, cuya ingratitud
Dios castigó impidiendo que la generación que salió de Egipto entrara a Tierra Prometida.
Cuando leemos el éxodo del pueblo judío, vemos que
la ingratitud, la queja, la murmuración, la desobediencia, la rebeldía, etc.,
fueron una constante actitud que encendía la Ira del Dios Santo. Fueron miles
de israelitas los que quedaron muertos tirados en el desierto: (1 de Corintios
10:5).
De toda aquella muchedumbre que salió de Egipto,
Josué y Caleb fueron los únicos hombres guerreros fieles que Dios permitió
entrar a la Tierra Prometida con una nueva generación mayor de 40 años. La
queja de Israel tenía su origen en una mentalidad de esclavo que lo ataba al
pasado.
Era una manera de pensar que miraba a su opresor,
en este caso al faraón, como alguien que les hizo mucho daño y les causó gran
sufrimiento, pero se acostumbraron a ese tipo de vida. Por ejemplo, es el caso
de mujeres ultrajadas en el hogar, y cuando alguien interviene justifican a su
agresor.
De Egipto salieron los cuerpos, pero no las mentes
de Israel. En la vida de muchos creyentes, del mundo salió su pecaminoso estilo
de vida, mas no su mentalidad, su manera de actuar, creen que no deberían estar
en la Iglesia, que les iba mucho mejor en el mundo, según su esclavizada mente.
A veces Dios nos pasa por pruebas que al final
redundarán en nuestro beneficio. (Deuteronomio 8:16): "... probándote,
para a la postre hacerte bien...". Dice (Números 11:4) que gente
extranjera se mezcló con Israel. Quizás influenciados por esas personas, fue
que murmuraron en contra de Dios.
Por eso es que nunca ha sido la Voluntad del
Señor que su pueblo se junte con el impío. Israel vivió en Egipto en la tierra
de Gosén en el mismo territorio egipcio "juntos, pero no revueltos".
Ahora bajo la Gracia, Dios nos insta a no unirnos en yugo desigual con los
incrédulos: (2 Corintios 6:14).
La mentalidad esclava es comparada en la Biblia
con el perro y el cerdo: (2 Pedro 2:22). Un cristiano esclavizado extraña su
vida pasada y "coquetea" con el mundo hasta que se va, pero jamás es
feliz por tener que soportar otra vez al demonio que lo habitaba, y otros
peores: (Lucas 11:24).
Es así que vemos a personas que ahora caen en cosas que nunca antes hicieron. En suma, un cristiano con mente de esclavo vive estancado en toda área de su vida. Por eso el Señor afirma en (Lucas 9:62) que quien pone su mano en el arado añorando el pasado, no es apto para entrar al Reino de Dios.
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