UNA MENTE VACÍA DE DIOS ES LLENADA POR EL DIABLO
"Una mente vacía de Dios es llenada por el diablo" (97)
Pastor Henry Vivas (WhatsApp +505 8960 5699)
Un
episodio amargo en la vida de David, ya como rey de Israel por las funestas y
devastadoras consecuencias para él, su familia y su Reino, fue cuando tomó a
una mujer casada, Betsabé, cuyo esposo, Urías, fue mandado a la muerte por
David para quitarlo de en medio: (2 Samuel 11:14).
Mientras
todos los hombres israelitas aptos para la guerra andaban peleando por su
nación, el rey David, en vez de dirigir a sus tropas en el terreno, se quedó en
su palacio donde se paseaba en lo alto de la azotea sin hacer nada, con la
mente desocupada y el cuerpo inactivo. (2 de Samuel 11:2).
De la
ilícita relación entre David y Betsabé, esta resultó embarazada, lo que impulsó
al rey a mandar a matar a Urías para tratar de ocultar su pecado, pero David no
contaba con que su crimen no escaparía a la Escrutadora Mirada de Dios, quien
lo avergonzó a través del profeta Natán: (2 Samuel 12:7).
Mucho
aprendemos de este pasaje de la vida de David, entre estas, que, aunque fuera
el rey, Dios no pasaría por alto el derramamiento de sangre inocente. Al
contrario, el Señor esperaba una actitud propia de su alta investidura, pues
Dios exige más a quienes ha puesto en la cumbre del liderazgo.
Mención
especial merece la honestidad de la Biblia que, aunque fue escrita por hombres
ordinarios, bajo la inspiración del Espíritu Santo como Autor Principal, nunca
esconde las fallas y debilidades de sus principales protagonistas como David, y
más bien están expuestas públicamente.
Aprendemos
que una cosa es estar en la llanura, y otra en la cima. En la llanura tendemos
a ser más humildes, así como David cuando era perseguido por Saúl, en cambio,
una vez que estamos en la cima del liderazgo, podríamos caer en el orgullo y la
pérdida de temor a Dios.
Con la
mente desocupada somos presa fácil de Satanás, que llena nuestros pensamientos
con toda clase de tentaciones, pero ocurre lo contrario al tener una mente y un
corazón que alaba a Dios de forma continua, que se llena a diario de la
Presencia de Dios con oración y lectura de la Biblia.
Dice
(Romanos 8:5) que “los que son del Espíritu piensan en las cosas del Espíritu,
pero los que son de la carne piensan en las cosas de la carne”. Una mente llena
de las cosas de Dios será invulnerable al ataque enemigo y estará siempre
ligada al Espíritu Santo, pero la carne siempre busca carne.
Con las
redes sociales la mente puede ser caldo de cultivo para que el diablo la llene de
basura, redes que no es malo usar, el problema es lo que vemos y que se vuelva adicción,
desconectados de Dios y solo conectados a Internet, donde no todo es sano para
una mente que quiera agradar a Dios.
(1 de
Corintios 10:23): "Todo me es lícito; pero no todo conviene". No hay
que dar un tiempo a Dios, todo nuestro tiempo es para Dios, sin que eso
implique dejar de hacer las cosas cotidianas como estudiar o trabajar. El mismo
David dijo en (Salmos 34:1): "Bendeciré al Señor en todo tiempo".
El
enemigo no puede entrar en nuestra mente, ese es un Atributo Único de Dios que
se llama Omnipresencia, estar en todas partes al mismo tiempo. Lo que los
demonios hacen es ver y oír, pues se mueven en los aires: (Efesios 2:2), sobre
todo en ambientes donde no hay comunión con Dios.
(Efesios 6:12): "Porque no tenemos lucha contra sangre y carne...". En conclusión, hagamos nuestro lo que dice la Biblia en (1 de Corintios 2:16). Los hijos de Dios tenemos la Mente de Cristo. Debemos pensar como pensaba Cristo, buscando cómo hacer siempre la Voluntad del Padre.
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