CINCO CLAVES PARA UNA VIDA BENDECIDA
"Cinco claves para una vida
bendecida, según (Deuteronomio 10:12-13)" (101)
Pastor Henry Vivas (WhatsApp +505
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1-Temor a Dios
2-Andar en los Caminos de Dios
3-Amar a Dios
4-Servir a Dios de corazón y con toda el alma
5-Guardar sus Mandamientos
De tanto que en estos tiempos se ha tergiversado la
prosperidad del cristiano, hay personas amadoras de la sana doctrina que con solo
escuchar la palabra "prosperidad", creen que es algo malo. No
obstante, la prosperidad del cristiano es algo que proviene del mismo Corazón
de Dios.
No es su Voluntad que sus hijos sufran una vida de miseria
y calamidades, por tanto, no es necesario hacer toda una doctrina de la
prosperidad. Cuando hay sujeción a Dios, la prosperidad fluye de manera natural:
(Mateo 6:33). La doctrina de la prosperidad que hoy se enseña es dañina.
En muchas congregaciones, en vez de exhortar a amar a
Dios por todo lo bueno que Él es, induce a la gente a "negociar" con
Dios: "Yo te doy y tú me das", "Yo te doy para ver qué, o cuánto
me vas a dar a cambio". La doctrina de la prosperidad no propone nada
bueno.
Lo malo que hace es formar gente interesada solo en la
abundancia material y no en la bendición espiritual que es la que sí enriquece:
(Proverbios 10:22). Lo primero es lo primero, y lo primero a predicar en estos
tiempos finales es de arrepentimiento y seguir a Cristo, algo que poco se dice hoy.
Hay predicadores que lo primero que hacen es hablar solo
de dinero, milagros, abundancia, siembra, cosecha, primicias, etc. Una vida
bendecida por Dios no es la posesión de inmensas riquezas, sino el Anhelo del
Padre de que a sus hijos les vaya bien, aunque eso no significa estar libres de
problemas.
Jesús echó del Templo a los mercaderes que ensuciaban su Casa:
(Marcos 11:15). Los mercaderes de hoy casi siempre hablan de prosperidad basados
en el Antiguo Testamento, y no en el Nuevo Testamento. Citan (Génesis 13:2),
donde dice que Abraham era riquísimo en ganado, plata y oro.
Sucede así porque la riqueza de la Iglesia de Cristo es
más espiritual que material, al contrario del pueblo del Antiguo Testamento. (2
Corintios 8:9). Debemos entender que una vida bendecida por Dios es su Voluntad
de que vivamos una vida decente, acorde a la dignidad de todo ser humano.
Pero si dándonos mucho nos perderemos, solo nos dará lo
básico: (Proverbios 30:8-9). Temer a Dios no es tenerle miedo, sino reverencia,
respeto, aborrecer lo malo y seguir lo bueno: (Romanos 12:9). Andar en todos
sus caminos es vivir de acuerdo con su Voluntad: (Juan 13:14), (Mateo 10:38).
La mejor manera de amar a Dios nos la dio Jesús: (Mateo
22:37). Servirle con alma y corazón es ponerlo en primer lugar: (Mateo 10:37). Guardar
sus Mandamientos es demostrarle nuestro amor con hechos: (Juan 14:15). La
exhortación de (Deuteronomio 10:12-13) es similar a la de (Miqueas 6:6-8).
¿Con qué me presentaré ante el Señor y adoraré al Dios Altísimo? ¿Me presentaré ante él con holocaustos, con becerros de un año? (…) Oh hombre, él te ha declarado lo que es bueno, y qué pide Dios de ti: solamente hacer justicia y amar misericordia y humillarte ante tu Dios”: (Miqueas 6:6-8).
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